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Presentación
Padre
Sergio Jeremías de Souza
El dolor
que produce la separación de las personas a quienes
amamos, tarde o temprano llega a nuestra vida. Cuando lo
causa la muerte, tiene un peso abrumador debido a su
carácter irreversible, y se hace aún mayor cuando
hablamos de la pérdida de un hijo o de una hija.
Nos
sentimos tentados a buscar culpables, cuando tal
fatalidad se abate sobre nuestro hogar. Una herida
parece abrirse en nuestra alma y las heridas del alma
tardan en cicatrizar.
Al
escribir este libro no queremos que usted ignore su
dolor, sólo pretendemos que que sepa vivir con él.
Intentaremos dar algunas pistas para que no sea usted un
muerto en vida por la tristeza. ¡El camino de la vida
está en usted! Siga las señales que le daremos ¡ y
encontrará el consuelo que viene de Dios!
¡Dios lo
acompañe!
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